Aunque la historia es el punto más débil de la obra, el hentai destaca por su impresionante estilo artístico y una animación fluida que realza cada escena íntima. El trabajo de los seiyuus y la música complementan perfectamente la atmósfera sensual.
Ami y Nanase brillan con diseños atractivos y personalidades atrevidas (Ami especialmente destaca), mientras que Matsuri queda algo desaprovechada. En conjunto, es una experiencia muy disfrutable para quienes priorizan lo visual y la intensidad sobre la trama.