“Haa… esta vez tampoco hubo ningún avance…”
Marie suspira mientras observa al homúnculo acostado en la cama de la sala estéril. Sin que la criatura muestre la más mínima reacción, aparece a su lado León, el patrocinador, con su voz siempre animada.
“Tranquila, no se preocupe. Esto apenas comienza.”
Sin importarle en absoluto el registro de observación, Leon acaricia unos abultamientos completamente distintos a los del homúnculo mientras Marie se arrodilla y se lo mete en la boca.
Una mujer casada y la investigación… En una situación que acumula tanto estrés, él terminó cometiendo ese “error” con ella una y otra vez… Ya van tantas veces…
Sus dos pechos voluptuosos se balancean con fuerza, sus nalgas carnosas y perfectas reciben el embate salvaje de la polla feroz del joven que la penetra desde abajo con toda su energía.
Marie se entrega por completo, sin ver nada más a su alrededor… sin darse cuenta de que, dentro de la sala estéril, el homúnculo que parecía una muñeca acababa de abrir los ojos…